A. Familiarízate con la
situación
Cuando a ti te propongan un problema, un rompecabezas, un juego, que todo
viene a ser lo mismo, debes asegurarte de que entiendes a fondo los términos
del problema, las reglas del juego, los datos, y el posible lugar que tiene
cada una de sus piezas y cómo se engarzan unas con otras. Manéjalas,
familiarízate con los elementos de la situación, juega con ellos un rato. Aunque
al principio te parezca otra cosa, ganarás tiempo.
B. En busca de estrategias
En esta etapa del proceso debes tratar de hacerte con unos cuantos
posibles modos de ataque del problema. Se trata de que fluyan de tu mente el
mayor número de ideas, aunque en principio algunas puedan parecerte totalmente
descabelladas. Las ideas más estrafalarias pueden resultar después las mejores.
C. Comienza con un problema semejante más fácil
A veces te encuentras con un problema que resulta difícil por su
tamaño, por presentar demasiados elementos que lo hacen enrevesado y oscuro,
Proponte tú mismo, para empezar, un problema semejante lo más sencillo posible
y trata de resolverlo. Luego procede a complicarlo hasta llegar al propuesto
inicialmente.
D. Experimenta, observa, busca pautas, regularidades. Haz conjeturas.
Trata de demostrarlas
En matemáticas las buenas ideas surgen muy a menudo a través de
experimentos, como en el resto de las ciencias. Pero los experimentos matemáticos
son mucho más fáciles de realizar y menos costosos.
Los experimentos suelen ser de muy diversos tipos. Unas veces se trata
de ensayar en casos particulares la aparición de una cierta propiedad. Otras se
trata de mirar ciertas figuras, imágenes, dibujos, cambiándolas, introduciendo
elementos auxiliares, a fin de enlazar diversas situaciones y de establecer
conexiones que sospechamos que existen entre los objetos que manipulamos, Con
el experimento y la observación surge una conjetura. Sigues experimentando con nuevos
casos, tratando de constrastar, de poner a prueba tu conjetura. Si también en
ellos sucede lo que barruntas, tu conjetura va adquiriendo más fuerza. Si en
algún caso no sucede lo que esperas, tendrás que modificar tu conjetura inicial
hasta dar con una que cubra todos los casos observados. Luego vendrá la tarea
de dar con la razón por la cual tu conjetura se verifica siempre, con la
demostración de tu conjetura. Entonces sabrás que tu conjetura tiene que
verificarse en todos los casos posibles.
Aquí tienes unos cuantos ejemplos que pueden darte una idea de la
variedad de experimentos que se pueden llevar a cabo.
A continuación puede descargar trucos y estrategias para resolución de problemas matemáticos que serán de suma utilidad para el concurso de nombramiento docente.
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